Hasta qué punto el dolor ha nublado mi cabeza
se convierte en obsesión ahora que noto tu ausencia.
Despertar de un dulce sueño, qué terrible desilusión
quien te elige al final es quien te deja
hecho pedazos el corazón.
La noche que en ti pienso no duermo
siento escalofríos aunque sigo en el infierno
echo en falta tu fiel compañía, sigo oyendo tu voz
a tu lado aunque tú estés tan lejos.
Me acostumbré a escucharte en silencio
tantas promesas que quedaron en palabras vacías.
Paso el tiempo escribiendo tus versos
recordando las noches de acción
imagino que abres la puerta
entonando la misma canción.
martes, 27 de enero de 2009
Palabras
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